-Deja de soñar, ¿por qué quieres salir de aquí? no estamos tan mal, esto es un lugar tranquilo y pasamos apaciblemente cada día...aquí nunca tendremos problemas.
-Pero esto es taaaaan aburrido. ¿Nunca te has imaginado como deben vivir esos seres que pasean al otro lado de las fronteras? Debe de ser maravilloso poder "caminar". Esto de nadar está muy bien, pero me gustaría poder "pisar" la tierra. Quiero vivir aventuras y poder reír agusto mientras corro en ese mundo tan extraño y fascinante. ¿Sabes? Los peces no podemos reír, me parece bastante injusto. Mientras nosotros estamos aquí, imperturbables observando el paso del tiempo; ellos pueden elegir qué hacer cada día, vivir emociones...reir, llorar...les envidio...
-Jajaja, ¿les envidias? No sabes lo afortunado que eres estando aquí, sin preocupaciones. Ellos te envidian a ti porque puedes volar ¿lo sabías?
-Yo seré un soñador, pero tú estás loco, ¿qué es eso de que puedo volar? soy un pez no un pájaro.
-No sabes apreciar lo que te rodea. Fíjate, estás ahí quieto sin caerte hasta el fondo. Yo a eso lo llamo volar.
-Yo lo llamo ventajas de ser pez.
-Ajá, acabas de admitir que ser pez tiene ventajas.
-Bueno...pero eso da igual, sigo envidiándolos.
-Mira, te voy a contar una historia. Una vez uno de esos seres a los que envidias se obsesionó con ser un pez y poder volar. Al final lo consiguió. ¿Has oído hablar de las sirenas? Ese ser del que te hablo se convirtió en una.
-Ah si, se lo que son las sirenas. He oído hablar de ellas, no sabía que existieran.
-Sí, si que existen. Pero déjame continuar mi historia.
-Vale, prosigue.
-Cada día veía a uno de esos seres plasmando sus grandes ojos azules en las fronteras. Era pequeño y menudo, con una larga cabellera roja como el fuego y un rostro lleno de pecas. Siempre que venía me susurraba que algún día vendría a visitarme. Le cogí mucho cariño, incluso me enamoré. Me contaba historias, me deleitaba con extensas e interesantes descripciones del mundo donde vivía, pero a veces no le prestaba atención, estaba sumido en la belleza de sus ojos. Un día vino diciendo que se marchaba, pero que volvería algún día para estar aquí conmigo y poder vivir juntos. Esperé y esperé pero no aparecía, quise rendirme pero un día me desperté y lo vi, a mi lado, observándome en silencio. Tenía la forma de una sirena, pero yo sabía que era él, el ser del que me había enamorado. Estuve días y días mirándole pero no me respondía, tan solo me miraba en un profundo silencio. Pero yo lo entendía perfectamente, sabía qué quería decir. De nuevo volvían a mi mente animadas historias y exuberantes aventuras. Un día me dijo que se casaría conmigo si no le contaba a nadie su secreto.
-¿Qué secreto?
-Si te lo dijera ya no sería un secreto. Déjame proseguir. Continúo con mi historia. Terminamos por casarnos. Yo era feliz, me conformaba con su silenciosa mirada, nunca me cansaba de observarla...era tan bella...pero al paso de los días me daba cuenta de que esa mirada se llenaba de nostalgia...me partía el corazón ver así a mi amado ser. Le pregunté que le ocurría pero no contestaba. A mi me daba igual yo la comprendía, sabía que ella no quería estar en un espacio tan pequeño, estaba acostumbrada a vivir tanto, a correr, a reír...y ahora se había convertido en un ser inerte, quieto y lo peor de todo...entristecido, muy entristecido. Yo como fiel enamorado solo quería su felicidad así que con todas mis fuerzas y poniendo todo mi empeño la saqué al otro lado de la frontera. En aquel momento estaba muy dolido pero con el tiempo aprendí que era lo mejor. Aprendí que somos felices donde de pequeños nos enseñaron a intentarlo.
-Entiendo, seguiré soñando con el mundo de la frontera pero aprenderé a ser feliz en este.
-Eso está muy bien.
-Pero dime, ¿cuál era el secreto de la sirena?
-Solo un loco como yo podría comprenderlo.
-No entiendo.
-¿Has visto alguna vez a un pez hablando con una sirena de piedra?
-...
-El secreto era que ella jamás era ni sería una sirena.
-¿Cómo? Pero si me dijiste que...
-Ya se lo que te dije y lo mantengo.
-Pero...eso es imposible.
-Todo depende de lo loco que estés. Puede que un día te diga como salir de las fronteras.
-¡¿Pero eso es posible?!
-Jajaja, con la imaginación todo es posible.
Con la imaginación todo es posible :D
ResponderEliminarMOLA!