Bienvenido a la fábrica de la imaginación

Recordad, ¡comentad es gratis! es lo que hace más ilusión y lo que impulsa a cualquiera a seguir escribiendo :)

domingo, 19 de agosto de 2012

"Princesas"

-Hoy he vuelto a leerte. No sé en qué clase de comunidad estás metida. Me preocupas.

-Ni si quiera me conoces, deja de meterte en mi vida. Estoy harta de ver tus comentarios. Deja de intentar cambiarme.

-Escribes constantemente sobre tu vida. Puedo afirmar que te conozco incluso más que a tú a ti misma.

-Eso es imposible.

-Estás encerrada en un mundo creado por gente como tú para evadir la realidad. Corrígeme si me equivoco.

-Te equivocas.

-¿Por qué?

-No tienes ni idea... Lo que hemos creado no es un mundo, sino una forma de vida.

-¿Qué clase de vida es esa en la que os comparáis con cuerpos imposibles? En la que os dais consejos para conseguir vuestro ideal de belleza a costa de vuestra salud...

-¿Qué coño te importa? Cada uno es feliz a su manera... Además, ellas son mis amigas.

-Ni si quiera las conoces. Igual que a mí. Sois una especie de secta.

-¡Deja de meterte conmigo y con ellas!

-No me meto con nadie. Solo me preocupo por ti, por tu salud...

-Estoy bien...

-Estás en los huesos.

-No mientas... Estoy gorda. Ellas están mejor que yo. Son verdaderas princesas. Totalmente hermosas...

-¡Ellas están al borde de la muerte! Y tú también lo vas a estar. Por favor, mírate a un espejo que no sea de circo y dime lo que realmente ves.

-En comparación con ellas... Veo a un adefesio...

-¿Pues tú sabes lo que veo yo? A una princesa. Y no a una como esa imagen que probablemente tienes en la cabeza. Sino a una de verdad. Porque...¿Sabes qué es para mí una princesa? Una chica capaz de comerse el mundo sin tener complejos, sin dejarse llevar... El problema es que a ti aún no te ha llegado el hada madrina, estimada amiga.

-Oh...Eso es muy bonito.

-Ahora...¿me harás caso?

-No, voy a hacer algo mejor.

-¿El qué?

-Voy a quitarles esa máscara a todas las princesas que he conocido para que se den cuenta de que, al igual que yo, solo son simples cortesanas que para llegar a ser princesas no necesitan un vestido para que sean alabadas sino ver el suyo propio como algo hermoso y digno. Yo de momento y gracias a ti estoy dejando de ver mi vestido como un sucio trapo. ¡Lo estoy llenando poco a poco de lentejuelas!


1 comentario:

  1. Me gusta mucho el arte que tienes de crear una historia con un diálogo. Este en concreto sobre una realidad tan cruel como es la anorexia. Me ha parecido un texto muy bonito.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar